Pasta blanca de textura suave y homogénea. De sabor muy suave, fresco. Tiempo de maduración mínimo de 45 días. Se conserva en bolsas especiales al vació para conservar sus características originales.

Para consumo directo a cualquiera hora del día. Producido con leches de periodos específicos de crecimiento de los pastos patagónicos. Su consumo es el comienzo para los futuros amantes del queso. Funde muy bien y no entrega agua, por lo que se puede usar en pizzas, frito en la sartén y cubierto con miel al momento de servirlo, acompañado de frutas y de muchas otras formas según la imaginación del chef.